lunes, 17 de agosto de 2009

El Hijo Prodigo


Hijo Pródigo

Luk 15:11 También dijo: Un hombre tenía dos hijos; Luk 15:12 y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes. Luk 15:13 No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente. Luk 15:14 Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle. Luk 15:15 Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos. Luk 15:16 Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba. Luk 15:17 Y volviendo en sí, dijo: !!Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre! Luk 15:18 Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. Luk 15:19 Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros. Luk 15:20 Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó. Luk 15:21 Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo. Luk 15:22 Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies. Luk 15:23 Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta; Luk 15:24 porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse. Luk 15:25 Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas; Luk 15:26 y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Luk 15:27 Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. Luk 15:28 Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. Luk 15:29 Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos. Luk 15:30 Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo. Luk 15:31 Él entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas. Luk 15:32 Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.

Este pasaje bíblico sigue siendo la voz de Dios que dice: Regresa a casa.

El amor de Dios es incomparable pues el deseo de Dios es que regresemos a Él y no para castigarnos sino para perdonarnos y limpiarnos, de manera que el pensamiento del hijo prodigo no describía la realidad del corazón de su padre porque su padre nunca lo recibió como a un jornalero Dios nos ama y jamás nos ha menospreciado y nunca lo hará siempre y cuando nuestra reacción sea de regresar a Él.


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